De la Guía de reflexión para la Cuaresma de 2021: Hermanas y hermanos todos.

“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero, si muere, produce mucho fruto.”

- Juan 12: 24-25

En el Evangelio de esta semana, como nos acercamos al Domingo de Ramos, Jesús es cada vez más claro sobre las exigencias del discipulado cristiano. “El que se apega a su vida la pierde; en cambio, el que aborrece su vida en este mundo la conserva para la vida eterna. Quien quiera servirme debe seguirme; y donde yo esté, allí también estará mi siervo.”

A lo largo de sus enseñanzas, Jesús deja claro que lo encontraremos entre los rechazados, los que sufren, los que no son valorados o los oprimidos. Si queremos seguirlo, debemos ir con él allí. 

Solidaridad es la palabra que la Iglesia utiliza para describir lo que significa seguir a Jesús en relación con los que sufren o están oprimidos. En Fratelli Tutti, el Papa Francisco explica: “[Solidaridad] es una palabra que expresa mucho más que algunos actos de generosidad esporádicos. Es pensar y actuar en términos de comunidad...(116)”

Continúa explicando lo que significa el principio de solidaridad para los sistemas sociales: “[La solidaridad pone] de prioridad la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos. También es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, de tierra y de vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales. Es enfrentar los destructores efectos del Imperio del dinero. […] La solidaridad, entendida en su sentido más hondo, es un modo de hacer historia...”

Vivir en solidaridad puede ser difícil a nivel individual, y quizás aún más difícil de realizar como sociedad. Es posible gracias a la gracia de Dios y a los encuentros que tenemos con los que están en los márgenes, que nos enseñan a reconocerlos como nuestros hermanos y hermanas y a emprender el trabajo duro de aprender a tratar sus cargas y alegrías como nuestras propias. 

Al tener estas experiencias con estos encuentros, aprendemos que no podemos estar totalmente contentos o satisfechos mientras nuestros hermanos y hermanas sufren. Por eso trabajamos para el Reino -- para que toda nuestra alegría sea completa. En el Evangelio, Jesús nos recuerda: “cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo.”

La Hermana Antoinette Gutzler, MM, Presidenta de las Hermanas de Maryknoll, reflexiona: “[La solidaridad]... nos llama a reconocer nuestro propio sufrimiento y luego a cambiar nuestra perspectiva a una que abarque a toda la gente que sufren en todo el mundo. 

En un mundo en el que Dios manda -- donde Jesucristo es el Rey del Universo, nos damos cuenta de que no estamos solos – todos estamos conectados. El reconocimiento de esa conexión hace nacer la empatía, la compasión y una llamada a la acción por la vida del mundo.”

El Papa Francisco nos recuerda: “¡Y alcanzamos plenitud cuando rompemos las paredes y el corazón se nos llena de rostros y de nombres! Los grandes objetivos soñados en las estrategias se logran parcialmente...no se pierde ningún acto de amor a Dios, no se pierde ningún cansancio generoso, no se pierde ninguna dolorosa paciencia. Todo eso da vueltas por el mundo como una fuerza de vida (195).”
 

Preguntas para la reflexión:

¿Dónde has visto la fuerza de la solidaridad o del encuentro? ¿Cómo sientes la llamada de Jesús para acercarte a alguien en tu entorno que puede estar sufriendo o ser rechazado? 

Rezar

Oh Creador, nuestro mundo es grande y, sin embargo, la comunidad global es tan frágil. Vislumbramos las necesidades de nuestros hermanos y hermanas, y esas necesidades son grandes. 

Queremos alejarnos, pero tú nos sigues llamando. Queremos soluciones sencillas, pero tú quieres que ayudemos a resolver los problemas complejos. A través de tu Iglesia, nos llamas a escuchar, a aprender, a reflexionar y a tomar acción.

Danos un profundo sentido de nuestro lugar en esta red de la Creación. Danos la sabiduría de la mente y la generosidad del corazón para buscar tu voluntad en el mundo de hoy. Inspírame a responder a la llamada a vivir en solidaridad con los países empobrecidos del mundo, para que todos los hijos de Dios puedan vivir en dignidad y paz. 

Amén

Ayunar

Ayuna de un hábito de distracción esta semana, ya sean las redes sociales, ver la televisión, etc. Pregunta a Dios cómo puedes dedicar más tiempo en tu vida para los encuentros de solidaridad.

- Catholic Relief Services

Actuar

En solidaridad con nuestras hermanas y hermanos en los países empobrecidos que no tengan acceso a ninguna vacuna para el COVID-19, actúe para instar a nuestros líderes a priorizar la equidad en la distribución mundial de la vacuna: https://bit.ly/2YBG8bj

 

Foto de un campo de trigo disponible en Pixabay: https://bit.ly/2MfngfD. Foto de una favela en Brasil por Rafaella Traniello, disponible en Flickr: http://bit.ly/3ak8Cvs