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Primera semana de Cuaresma: La misión del bautismo

De la Guía de reflexión para la Cuaresma de 2021: Hermanas y hermanos todos.

 ”El Espíritu llevó a Jesús al desierto, donde permaneció por cuarenta días...” 
Marcos 1: 12

En esta primera semana de Cuaresma, te invitamos a reflexionar sobre dos historias de encuentros transformativos en el Evangelio: la historia del bautismo de Jesús y la parábola del buen samaritano.

La primera historia está en el centro de las lecturas del primer domingo de Cuaresma. La lectura de hoy en el Evangelio de Marcos recuenta el viaje de Jesús al desierto, que ocurre directamente después de su encuentro con Juan el Bautista en el río Jordán. La segunda lectura describe cómo el diluvio y el arca de Noé prefiguran el ritual del bautismo cristiano. 

Las dos lecturas de este primer domingo de Cuaresma describen el significado del bautismo de Jesús y el nuestro. Como cristianos, imitamos este encuentro a través de nuestro propio bautismo, por el que nos incorporamos a la misión de Cristo en proclamar la buena nueva del amor de Dios para toda la gente. 

La segunda historia que les invitamos a reflexionar va al meollo de la nueva encíclica del Papa Francisco, Fratelli Tutti (“Hermanos y hermanas todos”). Es la parábola del Buen Samaritano, sobre dos personas enfrentadas por las normas sociales -un judío y un samaritano- que se encuentran a través de un acto de profunda misericordia. En su encíclica, el Papa Francisco utiliza esta parábola para enseñarnos cómo podemos vivir nuestra llamada universal para ser “hermanos y hermanas todos.”

La parábola del buen samaritano simboliza la misión bautismal cristiana: superar las divisiones para compartir el amor de Dios a través de la caridad y la justicia. El Papa Francisco escribe, “Es un texto que nos invita a que resurja nuestra vocación de ciudadanos del propio país y del mundo entero, constructores de un nuevo vínculo social...Nos revela una característica esencial del ser humano, tantas veces olvidada: hemos sido hechos para la plenitud que sólo se alcanza en el amor. No es una opción posible vivir indiferentes ante el dolor...Esto nos debe indignar, hasta hacernos bajar de nuestra serenidad para alterarnos por el sufrimiento humano. (66-68).”

El Papa Francisco hace una pregunta difícil en Fratelli Tutti: ¿a quién nos parecemos más en la historia del Buen Samaritano? ¿Nos parecemos realmente al samaritano? ¿O actuamos más como los que pasan de largo y no hacen nada, cómodos en nuestras propias vidas? 

En el corazón de la vida cristiana está la misión, la llamada de dejar nuestro lugar cómodo para compartir el mensaje del Evangelio. Pero, como Jesús, necesitamos tiempos “en el desierto” para prepararnos para esta misión y escuchar la voz de Dios. Necesitamos aceptar nuestros pecados, los fracasos personales que son obstáculos para recibir y proclamar el amor de Dios.

El Padre Charlie Dittmeier, de la Arquidiócesis de Louisville, Kentucky, y miembro de los Misioneros Laicos de Maryknoll, escribe desde Camboya: “[Como Jesús,] también nosotros debemos ser personas de oración. También nosotros debemos formarnos y guiarnos por las Escrituras. También nosotros debemos tomar en serio nuestro bautismo. También nosotros debemos encontrar una nueva forma de ser y ofrecer la vida y el amor de Dios en los lugares donde vivimos.”

“Si tomamos en serio nuestro bautismo como lo hizo Jesús,” continúa el Padre Dittmeier, “podemos ofrecer una nueva forma de ser en el mundo de hoy. En primer lugar, debemos vivir esa nueva forma de ser nosotros mismos, cambiando para ser las personas que Dios nos llama a ser, relacionándonos de manera que ofrezcamos más vida y amor e integridad.”

Preguntas para la reflexión: 

¿Cómo podemos prepararnos este tiempo de Cuaresma para ser como el buen samaritano? ¿En qué partes de nuestras vidas estamos cómodos y cómo podemos salir de estos lugares para continuar nuestra misión cristiana?

Rezar

Usar la práctica de Lectio Divina para seguir con la reflexión del Papa Francisco sobre la parabola del Buen Samaritano en Fratelli Tutti:

Lee o escucha la parábola del buen samaritano (Lucas 10: 25-37) tres veces, prestando mucha atención. 

Cada vez, imagínate a ti mismo como uno de los personajes, como el hombre herido, el que pasa de largo o el samaritano. 

¿Qué te viene a la mente al hacer esto? 

¿Cómo te habla Dios a través de esta parábola?

¿Cómo puede esta parábola ofrecer una nueva forma de relacionarse con su “prójimo”?

Ayunar

Dedica un tiempo para acercarte a una persona que esté fuera de tu zona de confort esta semana, claro, de la manera más segura que puedas manejar en medio de la pandemia. Si no es posible, dedica tiempo para orar por una persona que te haya incomodado, enfadado o frustrado.

Actuar

Mientras la guerra en Yemen hace estragos, el mundo mira hacia otro lado mientras los yemeníes se enfrentan a lo que actualmente se conoce como la peor crisis humanitaria del mundo. El presidente Biden ha anunciado que Estados Unidos dejará de participar militarmente de forma ofensiva en el conflicto, pero aún queda mucho por hacer para impulsar la paz en la región. Ponte en contacto con tus miembros del Congreso y con el presidente Biden para instarles a que sigan trabajando por la construcción de la paz en Yemen: http://bit.ly/Yemen2021MOGC

 

 

 

Foto de cabecera de arenas del desierto disponible en Pixabay: https://bit.ly/3pJnNVP. Foto de Christine Bodewes y niños de Kenia, cortesía de los Misioneros Laicos de Maryknoll